¡SER VALIENTES!
27 de Agosto de 2014.
En el día de
ayer me interpelaba en cuanto a la realidad de no quedarse dormido y poder
levantarse y salir al encuentro del hermano. Hoy ya son las 10:00am y aun sigue
la lluvia sobre la ciudad de San Fernando. ¿Qué podemos hacer cuando, ya ni por
nuestras propias fuerzas podemos hacer algo?, con tanta diligencia que tengo
que hacer y toda la mañana prácticamente perdida. Pero…! ¿De quién es la
culpa?, acaso es la lluvia culpable de mi falta de responsabilidad antes mis
obligaciones como hijo y hermano. Verdaderamente que no. “tiempo perdido, hasta los santo lo lloran”, no podemos perder el
tiempo ante las trivialidades de la vida, vida que nos atrapa en las rede de la
seducción, conformismo, apatía, ineficacia, que van empujando nuestras vidas al
vacio. Es necesario ser Valientes, ¿pero… ser valientes y parecer como un súper
héroe, Que va pregonando por el mundo las maravillas de lo que puede hacer?
¡No!, estamos urgidos de hombres y mujeres que sean valientes, que podamos tomar
con determinación la bandera del amor. “pues
quien ama, lo puede hacer todo”, dijo san Agustín en su tiempo, no ese amor
cochino, sucio, vulgar, que se anida en el corazón de la lujuria y es
vociferado por bocas espantosas marcadas por el deseo y el placer, es el amor
como Don que se comparte en la comunión con Dios, amor que es capaz de donarse
así mismo por el otro, amor que es paciente, que sabe callar, que saber oír,
acompañar, aconsejar, amor que sabe de perdón y de la misericordia. Qué bonito
suena, cuando se habla del amor, ¿tú y yo lo conocemos?, yo se la teoría, en la
práctica cuanto camino me hace falta por recorrer, pues el amor no es
satisfacer una necesidad sexual, el amor es la realidad de conocerme y de
entregarme en libertad al otro en servicio y fidelidad.
Yo,..
¿Valiente para amar según esta perspectiva?, solo mi conciencia y Dios lo
saben, ¿y tú?, ¿has podido verle rostro al amor?; Seguramente me dirás que
¡Sí!, amor a tu familia, novia, novio, pareja, amor filiar; pero has podido
amar el que te maltrata, al idolatra, a los mentirosos, rencorosos, amar al
violador, pedófilo, asesino, amar al motorizado que te roba, al malandro,
mujeriego, amar al que compra aceite para revender a 100% por encima de su
costo, todos ellos con sus rostros baños por la inmundicia, la dejadez, el
horror; con sus risas frías y vacías; amar al enemigo, al que te hace daño,
amarles según la dimensión de la cruz y elevar una plegaria al Cielo ¿“Padre,
perdónales porque no saben lo que hacen?. Eso es ser Valiente, eso es tener las Cholas bien puestas y
atreverse a ser diferente, atreverse a mirar en la cruz del otro, a un Cristo
Crucificado, que pide a gritos de un cirineo. Nos pide ayudarle con su cruz,
hasta el calvario, ese es el sentido y misterio de la Iglesia Cristiana
Católica y mucho alejan que es mero ritualismo. ¿Pero quién de nosotros es
valiente para vivir según el amor de Dios? , yo, tu, el, aquellos que vociferan
“apártate de mí que eres un pecador”,
Vivir
según el amor de Dios y no según la Ley que nos esclaviza. Cristo ha cumplido
en si mismo toda la Ley, pues solo nos pide una cosa: “amar a Dios sobre todas
las cosas y a tu prójimo como a ti mismo”
Señor, dame la gracia de vivir según el Amor que emana de ti desde la
Cruz.
