sábado, 21 de octubre de 2017

SER VALIENTES



¡SER VALIENTES!
27 de Agosto de 2014.
                En el día de ayer me interpelaba en cuanto a la realidad de no quedarse dormido y poder levantarse y salir al encuentro del hermano. Hoy ya son las 10:00am y aun sigue la lluvia sobre la ciudad de San Fernando. ¿Qué podemos hacer cuando, ya ni por nuestras propias fuerzas podemos hacer algo?, con tanta diligencia que tengo que hacer y toda la mañana prácticamente perdida. Pero…! ¿De quién es la culpa?, acaso es la lluvia culpable de mi falta de responsabilidad antes mis obligaciones como hijo y hermano. Verdaderamente que no. “tiempo perdido, hasta los santo lo lloran”, no podemos perder el tiempo ante las trivialidades de la vida, vida que nos atrapa en las rede de la seducción, conformismo, apatía, ineficacia, que van empujando nuestras vidas al vacio. Es necesario ser Valientes, ¿pero… ser valientes y parecer como un súper héroe, Que va pregonando por el mundo las maravillas de lo que puede hacer? ¡No!, estamos urgidos de hombres y mujeres que sean valientes, que podamos tomar con determinación la bandera del amor. “pues quien ama, lo puede hacer todo”, dijo san Agustín en su tiempo, no ese amor cochino, sucio, vulgar, que se anida en el corazón de la lujuria y es vociferado por bocas espantosas marcadas por el deseo y el placer, es el amor como Don que se comparte en la comunión con Dios, amor que es capaz de donarse así mismo por el otro, amor que es paciente, que sabe callar, que saber oír, acompañar, aconsejar, amor que sabe de perdón y de la misericordia. Qué bonito suena, cuando se habla del amor, ¿tú y yo lo conocemos?, yo se la teoría, en la práctica cuanto camino me hace falta por recorrer, pues el amor no es satisfacer una necesidad sexual, el amor es la realidad de conocerme y de entregarme en libertad al otro en servicio y fidelidad.
                Yo,.. ¿Valiente para amar según esta perspectiva?, solo mi conciencia y Dios lo saben, ¿y tú?, ¿has podido verle rostro al amor?; Seguramente me dirás que ¡Sí!, amor a tu familia, novia, novio, pareja, amor filiar; pero has podido amar el que te maltrata, al idolatra, a los mentirosos, rencorosos, amar al violador, pedófilo, asesino, amar al motorizado que te roba, al malandro, mujeriego, amar al que compra aceite para revender a 100% por encima de su costo, todos ellos con sus rostros baños por la inmundicia, la dejadez, el horror; con sus risas frías y vacías; amar al enemigo, al que te hace daño, amarles según la dimensión de la cruz y elevar una plegaria al Cielo ¿“Padre,  perdónales porque no saben lo que hacen?. Eso es ser Valiente,  eso es tener las Cholas bien puestas y atreverse a ser diferente, atreverse a mirar en la cruz del otro, a un Cristo Crucificado, que pide a gritos de un cirineo. Nos pide ayudarle con su cruz, hasta el calvario, ese es el sentido y misterio de la Iglesia Cristiana Católica y mucho alejan que es mero ritualismo. ¿Pero quién de nosotros es valiente para vivir según el amor de Dios? , yo, tu, el, aquellos que vociferan “apártate de mí que eres un pecador”,
                Vivir según el amor de Dios y no según la Ley que nos esclaviza. Cristo ha cumplido en si mismo toda la Ley, pues solo nos pide una cosa: “amar a Dios sobre todas las cosas y a tu prójimo como a ti mismo”
Señor, dame la gracia de vivir según el Amor que emana de ti desde la Cruz.